• Josu Cantu

Reseña The Prom

James Corden...


Ver al elenco de The Prom es suficiente para voltear a ver esta nueva película de Netflix, pero el hombre detrás de cámaras es alguien a quien muchos ya conocen, sea por su nombre Ryan Murphy, o por su trabajo. Glee, American Horror Story, o quizá hasta Nip/Tuck, o más recientemente Ratched en la misma plataforma de streaming. El trabajo de Murphy ha generado audiencias de millones alrededor del mundo, pero The Prom es fácilmente su producción más grande en cuanto a nombres. Dirigir a un elenco que incluye a íconos como Meryl Streep y Nicole Kidman no es tarea fácil, pero a pesar de tener sus fallas, Murphy pasa la prueba y nos regala un musical que llega en el momento ideal para ver en familia.


The Prom está basada en una obra musical que llegó a Broadway en el 2018. Dee Dee Allen (Meryl Streep) y Barry Glickman (James Corden) son actores reconocidos de Broadway a quienes destruyen en las reseñas de su producción más reciente. Los llaman narcisistas y está claro que el problema que tiene la crítica es con sus personas. Para limpiar sus nombres con un truco publicitario, se unen a otros dos desconocidos del escenario Angie (Nicole Kidman) y Trent (Andrew Rannells). Los cuatro se dirigen a un pequeño pueblo conservador en Indiana, donde Emma (Jo Ellen Pellman), quien es abiertamente gay, está siendo discriminada al punto de que cancelaron su graduación con tal de que no hubiera una pareja homosexual. Lo que empieza como un viaje de redención publicitaria para los actores, termina en una lucha por tolerancia y cambiar formas de pensar en la comunidad de Emma.


La película no se guarda nada con su mensaje, está claro y te lo va a decir sea en diálogos o en las letras de las canciones. Si eres a quien no le gusta esto o te molesta lo llamado “políticamente correcto”, puede que esta cinta no sea para ti. Y tampoco es que The Prom vaya a ser la siguiente Moonlight o Call Me By Your Name, pero el guion no busca esto. Esta es más una historia inocente de una joven de preparatoria en su lucha por vivir y ser aceptada por quien es. No es la película LGBT que va a ser recordada por siempre, pero si una con el mismo corazón que un Love, Simon.


Murphy viene de producir The Boys in the Band, película con un elenco con puros protagonistas de la comunidad LGBT+, interpretando a personajes gay. Por alguna extraña razón en esta ocasión, el director elige a James Corden como su protagonista homosexual y es una lástima. Está claro que son actores y eso hacen, fingir ser alguien más, pero Corden termina cayendo en clichés muy pobres de un actor gay de Broadway. A esto se le suma que como actor en general simplemente no es bueno (su intento de acento americano es lamentable), y da para sin duda, el punto más malo de The Prom. Es un crimen que tenga más tiempo en pantalla que Rannells, quien nos regala un personaje, en Trent, que tiene risas, el mejor acto musical de la película, y un carisma que cautiva a cualquiera. Entre esto y su trabajo en The Boys in the Band, Rannells es un actor al que debemos prestarle más atención.


De Streep y Kidman no hay mucho que decir. Sabemos sus capacidades y esta no es la excepción. Sin embargo, sí quedan un poco de ganas de ver lo que pudo haber sido la dinámica entre Streep y un co-protagonista con más talento y carisma en el papel de Corden. Sus personajes son exagerados y dramáticos como una obra de Broadway suele ser, y es algo que Murphy logra capturar sin problema alguno. Está claro que el director es apasionado de los musicales de teatro.


Jo Ellen Pellman es quien hace su debut como protagonista (y si buscas sus papeles anteriores, es prácticamente su debut en película) y no le queda grande el papel. Su química con el resto de los personajes, todos de renombre, es excelente y en ningún momento se ve abrumada por cantar y bailar, frente a cámaras, de la mano de alguien como Nicole Kidman. No es tampoco una actuación que le vaya a dar el Globo de Oro el año que viene, pero da gusto ver a nuevos talentos en pantalla y espero saber más de ella pronto.


The Prom es una película con un mensaje más que claro, tanto que a veces se puede sentir muy “en tu cara”. No busca ser una historia profunda y de gran impacto, pero si es una película para reflexionar un poco de lo que los jóvenes LGBT+ pueden estar viviendo en sus comunidades conservadoras. Y fuera de eso, también te encontrarás con un musical en el que pasarás un buen rato en familia o amigos, y te sacará más de una sonrisa durante dos horas de tu día.