• Josu Cantu

Reseña The Mandalorian: Temporada 1

SIN SPOILERS


Star Wars como lo veníamos pidiendo.


El universo creado por George Lucas en los años 70s ha hecho todo menos dar señales de querer detenerse. Entre anuncios oficiales, películas, series y videojuegos nuevos, y rumores, cada año está lleno de noticias que hacen más grande a esta galaxia. Pero también sabemos que no todo ha sido perfecto y todo contenido nuevo tiene sus fanáticos y sus haters. Ninguna trilogía o serie ha logrado replicar el amor que los fans le tienen a las primeras tres películas de la saga de Skywalker. Con The Mandalorian, Star Wars comenzó una nueva era de streaming en Disney+, volviendo a sus raíces, pero abriendo los brazos también al futuro.


The Mandalorian sigue a un caza recompensas solitario interpretado por Pedro Pascal, quien no es ningún novato en series de renombre, con actuaciones en Game of Thrones y Narcos. Cinco años después de la caída del imperio, el Mandalorian recibe un contrato donde tiene que rescatar a un “niño” de 50 años. Este niño termina siendo el ya fenómeno cultural, Baby Yoda o “The Child” (ya Disney, nadie le dice ni le dirá otro nombre que no sea Baby Yoda). Y aquí empiezan las aventuras de Mando para entender porque este pequeño es tan importante y cuáles son sus orígenes.


Empecemos con Baby Yoda. Sí, Baby Groot fue primero. Sí, podemos amar a los dos sin hacerlo competencia. Sí, Disney sabía los millones y millones que esta adorable criatura verde les generaría en mercancía. No, la serie no sería lo mismo sin él. Vaya, mi punto es que podrá verse como un “cash-grab” de parte de los directivos, pero Jon Favreau y compañía supieron como introducir a este personaje de manera natural y fluida. Algunos quizá piensen que las escenas adorables de Baby Yoda son solo maneras baratas o fáciles de atraer más audiencia, por mí que nos den un spin-off de Boss Baby con puros personajes de la especie de Yoda.


Descubrir sus orígenes y escapar de quienes le dieron el contrato a Mando son los hilos conductores de esta primera temporada, y lo que lleva a los dos protagonistas a distintas aventuras muy estilo western alrededor de la galaxia. Estas aventuras semanales son una fórmula que ya no vemos mucho en la televisión. Mando llega a un planeta nuevo, conoce a un personaje secundario que necesita ayuda a cambio de información, completan su misión, y al siguiente planeta. The Mandalorian no espera que te enamores de sus personajes secundarios porque sabe que sus protagonistas son suficientes para mantenerte amarrado. En un principio puede ser molesto pensar que ya no veremos a grandes personajes como IG-11 o Kuiil, pero cuando entiendes el concepto de las aventuras semanales, tu enfoque ya se queda donde la serie espere que esté, con Mando y Baby Yoda.


Ahora estas misiones no son todas un éxito. Y no, no me refiero a que a veces los héroes fracasan, sino a que muchos episodios, principalmente en la mitad de la temporada, no funcionan. No lo voy a llamar “relleno” porque 1. Ya me advirtieron algunos fans de Star Wars con que no use esa palabra. 2. No me molesta que haya episodios que no muevan la trama. Pero siendo honestos, sí son los capítulos más débiles de la temporada, y uno (Ep. 5 The Gunslinger) llega a ser hasta malo. Esto pudiera no afectar tanto en una serie que estrena todos los capítulos el mismo día, pero The Mandalorian tiene estrenos semanales, y si del episodio 4 al 6 me vas a dar lo más débil de la temporada, me puedes perder antes de que siquiera lleguemos al gran final.


Los puntos altos de la serie nos regalan efectos impresionantes (Disney no está escondiendo sus carteras para su plataforma de streaming), un score increíble del futuro de las bandas sonoras Ludwig Göransson, y guiones que nos recuerdan a lo que Star Wars era desde un principio. Personajes que todos queremos, aunque de vez en cuando tengan una que otra línea o frase ridícula. Es muy curioso lo que pasa en los episodios malos que mencioné previamente, pues pareciera que fueron desarrollados por alguien completamente diferente. En algún punto hasta llegué a sentir como si estuviera viendo un capítulo de una serie de Star Wars que salía cada semana después de Zapping Zone y antes de Es Tan Raven. Y no lo digo queriendo criticar estas dos series clásicas de Disney Channel, pero ustedes me entienden.


La primera temporada de The Mandalorian es una gran aventura por el espacio como veníamos pidiendo desde hace años. Es lo más cercano a la trilogía original que hemos visto desde pues, la trilogía original, pero sin ser una copia directa de esta. Logra ser su propia historia, que si bien no queda muy claro cuál es el endgame de Favreau, tampoco te llegas a sentir impaciente por ya saber. Mando y Baby Yoda tienen todavía mucha galaxia por explorar y esta primera temporada solo nos deja con un buen sabor de boca y ganas de ver sus siguientes aventuras, a pesar de que no todas sean buenas.