• Josu Cantu

Reseña Palmer

Lo mismo, pero no igual.


Apple TV+ tiene la limitante de ser el competidor que entró “tarde” al mercado. En una guerra de servicios de streaming ya muy saturada, y con poco contenido original para su lanzamiento, no había muchas razones por las que el consumidor casual se pudiera ver obligado a añadir otro pago mensual a sus gastos. Pero después de las nominaciones para The Morning Show, la increíble Ted Lasso (la cual también está recibiendo ya sus nominaciones), y ahora Palmer, el catálogo cada vez se acerca más a uno que vale la pena pagar.


Palmer cuenta la historia de Eddie Palmer (Justin Timberlake), un ex jugador de futbol americano quien recién, al comienzo de la película, sale de prisión, después de pasar 12 años ahí. Su regreso a casa de su abuela lo lleva a conocer a Sam (Ryder Allen), un niño de 7 años que vive con su problemática mamá en la casa rodante de al lado. Cuando la mamá decide huir sin avisar, Palmer, quien es de pueblo pequeño con valores anticuados, tiene que hacerse cargo de y aprender a vivir con Sam, un niño que prefiere a las princesas y fiestas de té, en lugar de las cosas típicas “de niño”.


Palmer es una película que empieza como muchas otras que hemos visto. Es la historia de un hombre que busca darle un giro de 180 grados a su vida, y esto lo hace a través de un niño con quien comparte prácticamente solo el que ambos son seres humanos. Lo que hace distinta a Palmer es que Sam es “diferente” y nuestro protagonista tiene que aprender a aceptar y respetar eso. Está bien ser “diferente”, y cada quién puede ser la persona que quiera ser.


Puede que sea yo, pero considero que Timberlake es de esos artistas que simplemente da gusto ver. Sea en una película nueva o en algún performance en su carrera de cantante. Su talento es prácticamente innegable, y aun así puedo decir qué sorprende con su actuación como Eddie Palmer. No es una que le vaya a dar innumerables premios, pero sí una que va a hacer que más productores lo volteen a ver cuando estén buscando a la estrella de su siguiente película. En Palmer lo podemos ver como una persona que busca cambiar su vida, pero sigue siendo perseguido por su pasado en más de una manera. Su personaje es triste, divertido en momentos, y algo trágico en otros.


Y si bien Timberlake da la actuación de su carrera, la verdadera estrella de esta película es Ryder Allen. Tenía tan solo 7 años cuando grabó su papel en Palmer, el cual también sería su primer largometraje. Eso es suficiente para aplaudirle, pero su logro no solamente se queda ahí. Allen interpreta a un personaje muy honesto, creíble, y todavía más que eso, su interpretación de Sam tiene una inocencia la cual sirve de manera increíble para transmitir el mensaje de la guionista Cheryl Guerriero.


A Sam le gusta jugar con princesas y muñecas, y él no ve cuál es el problema con eso. Eddie Palmer piensa que eso es incorrecto y trata de explicarle cómo “funcionan” las reglas de la sociedad y los roles de género que fueron condicionados en generaciones pasadas. Es en este choque generacional donde se encuentra el corazón de Palmer. Quien va a terminar aprendiendo y creciendo es Eddie gracias al joven Sam, no viceversa. Si bien los personajes están escritos de una manera muy humana, no hubiera podido funcionar tan bien si no fuera por el trabajo de las dos estrellas de la película y la gran química que tienen.


No todo es perfecto con Palmer, pues el tercer acto sufre, y bastante. Sin entrar a spoilers, la película se olvida de que es una historia de aceptación y de poder ser la persona que quieras ser. El enfoque, y tanta atención, que se le termina dando a la complicada situación familiar de Sam termina haciendo de esta una película que hemos visto más de una vez. Pudo haber sido una película increíblemente relevante y con mucho corazón, sin embargo, pareciera que se vieron con la necesidad de meter un clímax dramático para intentar sacar una que otra lagrima a los espectadores.


Palmer termina siendo una buena película pero que se enfoca demasiado en temáticas qué se han visto repetidas veces en el cine. Sin embargo, el gran corazón e inocencia que tiene la amistad entre Eddie Palmer y Sam, hace de esta una historia que terminará por dejarle un buen sabor de boca y sentimiento a más de uno. Timberlake da la actuación de su carrera y Allen brilla en su primer papel. Los ojos de muchos estarán volteando a Palmer y sus dos protagonistas.