• Josu Cantu

Reseña Cherry

Cherry es una película que va a atraer las miradas de muchas personas, simplemente por los nombres que encontrarás en sus posters. Protagonizada por Tom Holland, el mismísimo Spider-Man, y dirigida por Joe y Anthony Russo, los directores de la película más taquillera de la historia. Pero los que estén emocionados por ver la reunión de los Hermanos Russo, con Holland, se van a encontrar con una historia oscura, violenta, y sobre todo, muy inconsistente. En algún lugar de Cherry, se encuentra una película buena, pero yo personalmente no la encontré.


Basada en una novela semiautobiográfica de Nico Walker, Cherry sigue la vida de un joven (Holland) quien deja la universidad para enlistarse en el ejército. Después de más de un año en la guerra de Irak, regresa a casa con su pareja Emily (Ciara Bravo), pero el estrés postraumático que sufre, lo lleva a una larga caída en drogas. Esta adicción que ambos terminan sufriendo, lleva a Cherry al punto de tener que robar bancos para poder pagar todas sus deudas, y sí, seguir comprando más drogas.


Algo que van a escuchar, o leer, una y otra vez sobre Cherry es lo gran actor que es Tom Holland, y que rango el que nos está demostrando. Y esto es verdad, con The Devil All the Time, ya había demostrado que puede ser más que un superhéroe. Así que vamos a quitarnos de encima eso, Holland es un gran actor, y su papel en Cherry no es la excepción. (Lo mismo no se puede decir del resto de los personajes, porque probablemente para cuando leas esta reseña ya se te olvidaron hasta sus nombres.)


Sin embargo, su personaje no va a ser uno memorable para muchas personas. Si bien puedo entender el mensaje que la película nos quiere dar, y la crítica hacia el sistema y su trato a los veteranos de guerra, el guion no me termina de dejar empatizar con el protagonista. Y creo que la principal razón de esto son las decisiones creativas que toman los Hermanos Russo con esta película.


Cherry es una película que sufre de identidad. Es de esas producciones que me dejan pensando si pudo haber durado media hora menos, o tal vez hubiera funcionado mejor como una miniserie. Esto lo digo porque en sus dos horas con 20 minutos, se llegar a sentir como si vieras dos o tres películas diferentes. La libertad creativa que se tomaron los directores nos lleva a ver diferentes estilos que simplemente no funcionan juntos.


El protagonista rompiendo la cuarta pared, cambios del aspect ratio o “relación de aspecto”, o secuencias filmadas como las clásicas películas de guerra. En un momento se llega a sentir como si estuviéramos viendo una comedia oscura que tal vez dirigiría Tarantino, y después se acuerdan de la seriedad de la temática y el tono da un giro de 180 grados.


Me puedo imaginar porque Tom Holland quiso tomar este papel. El actor está en un punto de su carrera donde tiene que empezar a demostrar que sus cualidades como actor no se limitan simplemente a ser el buen Peter Parker, carismático, y perfecto para cualquier película de acción. La película es tan inconsistente en su tono y desarrollo de sus personajes, que a Holland le da la oportunidad de demostrar diferentes habilidades. Un chico buena onda en la universidad, un soldado envuelto en los terrores de la guerra, una persona que sufre de drogadicción, y un ladrón de bancos para una película dirigida por Edgar Wright.


La mejor manera en la que podría describir Cherry, es como un intento de ser varias películas buenas, pero terminando en algo mediocre. Esta llena de momentos que quieren ser buenos, y en algunos casos lo son, pero jamás terminan por encontrar su identidad, y lo mismo para los personajes. No son ni memorables, ni es fácil empatizar con ellos, son personajes que sufren de un sistema roto, y lo afrontan de la peor manera posible. Y sí, hay historias que nos demuestran que esa es la única manera de sobrellevar estas problemáticas, que hay quienes no tienen otra salida más que las drogas o la violencia, pero Cherry no es la película para transmitirnos este mensaje.